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¿Cómo dejé de fumar? + efectos anti-beauty del tabaco.



Empecé a fumar a los 15 años: sí, una pendeja boluda.

Empecé como lo hacen todos: unas pitadas de vez en cuando, lo que se transforma en un pucho esporádico, luego en varios puchos; hasta que se termina en la compra de un atado. Un ascendente pisciano y un vicio no van de la mano.


Pasaba el tiempo, y lo que comenzó como un "lo dejo cuando quiera", se transformó en algo imprescindible para mí. Al paso de unos meses, me di cuenta que ya era una fumadora activa.
Primero empecé comprando atados de diez, que siempre compartía con alguien para no traérmelos a casa porque sino mis viejos (ambos fumadores) me iban a matar. Pero cuanto más tiempo pasaba, menor era mi interés en ocultárselos. Uf, no tienen una idea lo poco que me gusta mentir, ocultar o fingir algo; me cansa el cerebro, y trato de nunca hacerlo. Prefiero una verdad que duela, a una mentira que te haga sonreír.
Bueno, entre chamuyos del estilo "este encendedor no es mío, se lo guardé a Menganita y quedó ahí", y peleas con mis viejos, terminaron "aceptándolo". Lo pongo entre comillas porque en realidad nunca lo aceptaron (a pesar de ser fumadores), simplemente dejaron de joderme con el tema.


Al principio no tenía permitido fumar en casa, me tenía que ir a fumar afuera porque mi vieja se negaba a verme con un pucho en la mano. Pero cuando nos fuimos de viaje a Córdoba, fue cuando lo terminó de asumir ya que estábamos todo el día juntas y bueno... yo fumaba bastante, no podía estar escondiéndome.

Era tal la adicción, que incluso cuando estaba enferma fumaba. Me acuerdo de haber ido un día de invierno al club después de que el médico me dijo que tenía neumonitis (¿reposo? ¿ke ez ezo?), y me corría la bufanda de la boca para poder fumarme un pucho (me tapaba, me destapaba para darle una pitada, me tapaba, me destapaba para exhalar, y así sucesivamente con muchos cigarrillos).


Pasaban los años, y cada vez fumaba más. De un atado de 10, pasé a que no me alcance uno de 20 en un día normal; generalmente, me fumaba un atado y medio/dos. Incluso he llegado a fumarme más de 4 atados un día que me había despertado a las 7 am, y a la noche fui a bailar.

Me sentí muy identificada cuando vi "Un novio para mí mujer", cuando la Tana Ferro recién se levanta y se prende un cigarro antes de desayunar. Mismos hábitos, mismas contestaciones jaja.


Pero obviamente, no me iba a salir barato semejante vicio. Me despertaba haciendo fuerza para respirar, con dolor de pecho; y así igualmente lo primero que hacía era agarrar el atado que dejaba en la mesita de luz. Tenía los dedos súper amarillos, la piel muy opaca, se me caía mucho el pelo (igual se me sigue cayendo jaja); y ni hablar de la tos constante, y lo mucho que me costaba recuperarme de algún resfrío.

A veces me planteaba la idea de dejarlo, pero después de un rato lo veía como algo imposible. Cada vez que decía "mañana dejo de fumar", fumaba lo mismo o aún más.


Después de cinco años, un día cansada de sentirme mal, con problemas respiratorios y de circulación tuve una charla interna conmigo misma. ¿Vale la pena todo esto?; si sabés que en la vida no hay que depender de nada, ni de nadie... ¿qué estás haciendo?; ¿es más fuerte una cosa insignificante que tu poder de decisión?.
Y esa última pregunta me quedó resonando en la cabeza, y se empezó a pelear con mi ego. ¿Una cosa que encima te está matando, puede con vos? ¿No tenés la suficiente fuerza interior para hacer algo que te proponés? ¿NO PODÉS, NICKY?.
Así fue como un domingo (el 2 de Agosto de 2015) dije: A PARTIR DE MAÑANA NO FUMO MÁS. Y así fue.

¿Qué puedo decir de los primeros días? Fueron bastante feos. Tal vez escucharon hablar de los cravings, esos ataques que te agarran donde te morís de ganas de agarrar un cigarrillo. Ay los malditos cravings, me mordía las manos, me ponía muy nerviosa y molesta; pero sabía que no duraban más de cinco minutos.
Y así fue, iban pasando los días, los ataques disminuían y mi poder de decisión estaba cada vez más fuerte. Si se me cruzaba por la cabeza tocar siquiera un cigarrillo, me decía a mí misma: ¿vas a tirar todos estos días a la basura? si pudiste cinco días, podés diez, cien, mil, y el resto de los que te queden. Así es como pasaron 9 meses, y mi cuerpo sigue libre de nicotina.

También, tengo que admitir que lo que me ayudó mucho fue el consumo de marihuana. No es en este post donde lo vamos a hablar, sino en la sección que se viene próximamente. Pero vale aclarar que me ayudó a calmar los nervios, y a que mermen esas ganas espontáneas de fumar algo. Ni hablar de la extensa lista de beneficios que tiene y en todas las cosas que me ayudó, pero eso lo vamos a ver detalladamente el viernes.


A las lectoras fumadoras que están leyendo este post, les recomiendo que si tan interesadas están en todo lo que es cosmética y maquillaje, y quieren cuidar su piel y verse lindas, lo principal que tienen que hacer es dejar ese vicio horroroso.
El tabaco afecta nuestro cutis, provocando un envejecimiento precoz desarrollando arrugas prematuras alrededor de los ojos, de la boca, decoloración y deshidratación de la piel.
También reseca y desnutre el cabello, quitándole brillo y vitalidad; esto con los años genera alopecia (¡no las quiero ver calvitas!). Amarillenta los dientes, produce exceso de sarro y debilita las encías. No olvidemos nuestras pobres uñas y dedos que se empiezan a familiarizar con Los Simpsons de lo amarillas que quedan.
No sólo eso, sino que también reduce la circulación en las extremidades; produciendo flacidez y celulitis. Ni hablar de el olor a nicotina impregnado en la ropaa, el mal aliento y la voz de Cacho Castaña que te va dejando con el paso de los años.
¿Les parece poco?

Yo recién voy casi nueve meses, y los cambios ya los siento hace mucho tiempo. Mi piel es completamente otra, ya no tengo la piel opaca ni los dedos amarillos. Me siento mucho mejor, el pelo se ve diferente; y mi circulación mejoró muchísimo (aunque no del todo). Les juro que no podía ni cruzar las piernas porque se me dormían, lo que me trajo arañitas, celulitis y várices (lindas piernitas, che). Y lo más importante de todo: pude contra lo que creí imposible, le gané al tabaco.

Un plus buenísimo, es que mis viejos también dejaron de fumar. Sí, yo tampoco lo puedo creer. Después de más de 20 años de vicio, mi iniciativa los empujó a ellos a que ahora podamos tener una casa libre de nicotina.

En fin, yo pude, mis viejos pudieron... no hay nada que les impida dejar ese vicio horrible. No es necesario un cigarrillo electrónico, no es necesario un parche, no es necesario nada: sólamente su poder de convicción. Si les agarran esos cravings, salgan a caminar, hagan ejercicio, lo que les guste... pero despejar la cabeza y poner el cuerpo en movimiento las va a ayudar mucho.

Les mando mucha fuerza a las que están intentando terminar con este hábito, cualquier duda o consulta me la dejan en los comentarios y yo se las voy a estar respondiendo.

Por dudas o consultas pueden escribirme a nicole.forns@outlook.com & seguirme en FacebookTwitter e Instagram.

Good vibes.

9 comentarios

  1. Que bueno que hayas podido dejar, y que tus viejos también! Los mios siempre fumaron y nunca pudieron dejar por completo.
    Me gusto mucho la entrada. Besos!

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    1. Es todo un tema, cuesta mucho. Pero esperemos que llegue ese día en que tomen la decisión de dejarlo :)

      Besos Mai!

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  2. ¡Genial que hayas podido dejar de fumar con poder de decisión y que tus padres se animaran! Yo la verdad no me inclino por el cigarrillo, nada más el olor me espanta.
    Un beso!

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    1. ¡Qué bueno! Ojalá a mí me hubiera pasado lo mismo de chica, pero bueno... peor hubiese sido seguir fumando jajaja.

      Besos linda!

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  3. Me alegro mucho de que hayas podido dejar de fumar! Mi mamá pudo dejar de fumar de la misma forma, cuando se dio cuenta de que le hacia mal de verdad se puso las pilas y lo dejo. Mi hermana esta con el cigarrillo electrónico pero cuando está estresada recurre al pucho, igualmente fuma muchisimo menos que antes asi que algo es algo. Te mando un beso y te felicito! Por muchos mas meses sin fumar :)

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    Respuestas
    1. Hola Nic!! qué bien que tu mami se pudo poner las pilas. Y vamos que tu hermana ya se va a dar cuenta, y lo va a poder dejar por completo.

      Por muchos meses, años y toda la vida <3

      Besos reina!

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  4. Uff siempre he creido que nosotros tenemos la fuerza para lograr en nuestra vida cambios profundos y vivir en abundancia. Felicitaciones le leeré esto a mi madre haber si deja este ridículo vicio. Bss.

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  5. Nicky! increible toda tu historia y como con voluntad lo termiaste venciendo ! te super felicito !
    Besotes!

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  6. Me alegro tanto que hayas dejado de fumar, no es algo facil... tu cuerpo y mente te lo agradeceran mucho! vas a ver lo bien que te vas a sentir y no estarás arrepentida nunca de tal sacrificio!

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